"Ponerle alas a mi destino, romper los dientes de este engranaje"
La Renga me la puso en palabras mucho antes de que yo pudiera entender del todo lo que estaba sintiendo.
Hay una maquinaria enorme, invisible pero aplastante, que se encarga de decirte qué talle tenés que ser, qué ropa te "corresponde" usar, qué partes de tu cuerpo tenés que disimular y cómo tenés que verte para que te acepten. Es un engranaje industrial que no descansa: te vende una idea de belleza inaccesible y después te castiga cuando vas a un local y no encontrás nada para vos. Durante mucho tiempo, la escuché y la sufrí sin darme cuenta, entrando a los probadores con la culpa a cuestas y saliendo con las manos vacías.
Hasta que dije basta.
Silver Moon nació exactamente de esa necesidad de rebelión. Nació de la urgencia de querer romperle los dientes a ese engranaje con trabajo real, con producción propia y con las convicciones puestas en la tela. Porque la indumentaria no puede ser una herramienta de opresión o un privilegio para unas pocas; tiene que ser un espacio de identidad, de pertenencia y de libertad.
Esa resistencia la construimos una prenda a la vez. Todo lo que sale de nuestro taller propio se diseña y se confecciona pensando en cuerpos reales de la Argentina, no en tablas de medidas extranjeras ni en estándares que nos dejan afuera. Serigrafiamos a mano prendas negras que se transforman en lienzos de Rock Nacional y de arte clásico, porque entendemos que la cultura popular se lleva en la piel con orgullo.
Por eso, nuestros talles van del S al 4XL como una política de marca irrenunciable desde el primer día. No hacemos "líneas especiales" ni escondemos los talles grandes en el fondo de un perchero; mantenemos la misma escala, el mismo diseño y la misma calidad en cada prenda, con medidas transparentes de cadera, cintura y muslo para que te midas en casa y sepas con exactitud qué te va a llegar. Sin engaños y sin el discurso tibio de la "inclusión" de manual.
El rock siempre fue el lugar donde refugiarnos cuando el resto del mundo se ponía hostil. Para muchas de nosotras, ponerse esa calza con la estampa de la banda que nos salvó la cabeza no es solo vestirse: es armarse para salir a la calle, es ir a un recital, a dar una clase, a una muestra o a trabajar sabiendo que no negociás quién sos.
Este 15 de agosto La Renga se presenta en Jujuy. Ya sea que estés armando los bolsos para viajar y hacer el trapo en el norte, o que te prepares para escucharlos a todo volumen desde casa
